Entrevista con Claudia Paz y Paz – Directora Ejecutiva – ICCPG

El Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala – ICCPG – fue creado después de los Acuerdos de Paz y tiene el mandato de investigar y documentar las violaciones de derechos humanos perpetradas por los funcionarios y autoridades guatemaltecas, como la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, los abusos y maltratos así que la violencia sexual dentro de los centros de detención del país. ACOGUATE encontró a su directora, Claudia Paz y Paz, en Santa Cruz del Quiché.

ACOGUATE: Que significa para el ICCPG lo que ahora se conoce como el caso Juana Mendez?

CPP: Es muy importante. Es la oportunidad de acompañar a una mujer que por diversas razones, tuvo la fuerza y la voluntad de denunciar el caso. El hecho que ella tenía la valentía de hacerlo y que el ICCPG la pudo apoyar, puede sentar un precedente para todos los demás casos donde cualquier policia que esté en esta situación lo piensa dos veces antes de cometer un hecho similar. Con Juana Mendez, los policias actuaron en total impunidad en presencia de todos y no tuvieron ninguna pena.

Para nosotros como Instituto, el caso es también muy importante, porque es el primer caso donde nosotros acusamos. El ICCPG había sido una institución más académica, hacemos investigaciones, propuestas normativas, capacitación, pero casos, no. Los únicos casos que llevamos eran en unos casos de condena de muerte para lograr la conmuta, y cambiarla por más años de prision. Y esos casos si les ganamos, pero es distincto porque allí estabamos defendiendo, y acompañando la defensa pública penal ante la Corte Interamericana, pero este caso como tal, ante el sistema nacional, representa para nosotros un gran aprendizaje y una gran inspiración para seguir defendiendo los derechos de la mujer.

ACOGUATE: Es la primera vez en el país que un caso de abuso sexual contra una mujer privada de libertad llega hasta la última etapa del debate oral. Que fue el trabajo que se ha hecho por parte del ICCPG para llegar a este momento?

CPP: Partimos de las investigaciones que había hecho mi colegua Ana Lucía Moran con las otras compañeras en las carceles. Esta investigación fue la base para una capacitación que sensibilizó a los defensores públicos sobre la situación de las personas en las cárceles, y esta capacitación permitió que el defensor público fuera el enlace con el ICCPG. Entonces desde el inicio, la investigación rendió frutos no sólo para sensibilizar pero también para prevenir futuros hechos. Luego, hubo todo un trabajo hecho con las compañeras de las organizaciones de mujeres, lo que hace que el caso Juana Mendez ya no es sólo “su” caso o el caso del ICCPG, sino el caso de muchas mujeres que se han incluido en este proceso.

Otra cosa importante en este proceso fue el uso de los peritajes, porque allí aprendimos qué pruebas son relevantes, qué hicimos bien, qué hicimos mal, y esto es un aprendizaje para nosotros pero también para los peritos, por si en algun momento quizieran llevar otros casos penales de violación sexual contra una mujer. En México y en Costa Rica el uso de esos peritajes de género se han hecho desde varios años, en particular cuando se trataba de mujeres privadas de libertad por matar a un agresor. Con esos peritajes se podía establecer por ejemplo la presencia de violencia domestica previa al delito y hacer ver que la mujer había matado por su propia defensa. Pero en Guatemala, y en este caso, todo fue nuevo.

ACOGUATE: Sin embargo, ¿el caso de Juana Mendez no es nuevo con respecto a la situación que viven las mujeres encarceladas en Guatemala?

CPP: Es verdad. El caso de Doña Juana es un caso paradigmatico, porque habla cualitativamente de lo que la investigación nuestra documentó quantativamente, es decir que hay un patrón de violencia y de violaciones sexuales muy común contra las mujeres privadas de libertad. Por lo tanto, cualquiera de nosotras que tenga que pasar una noche en una comisaria o una carcel corre esté riesgo. Con este caso y todo lo que se ha denunciado ahora, esperemos que el riesgo pueda disminuir.

ACOGUATE: Las denuncias son el primer paso. Pero de manera general, ¿cómo reacciona el sistema judicial ante estas denuncias y estos abusos cometidos en las carceles?

CPP: En general, hay una impunidad enorme. Entre 96 y 98% de los casos quedan en la impunidad, y aquí sólo hablamos de los casos que sí se denuncian. Hay muchos abusos que no se deuncian, porque las mujeres saben que no va a funcionar, que les van a culpabilizar, que pueden recibir también rechazo de su comunidad, de su familia.

Con Juana Mendez, estamos hablando de una mujer Kiché, que no tuvo la oportunidad de tener educación, que se encontraba presa dentro de una comisaria en Nebaj, que es un sitio muy aislado… El hecho que para este caso se alcanza la justicia es excepcional! Las mujeres privadas de libertad son un grupo sumamente vulnerable. Aquí en Guatemala las cárceles son tierra de nadie. Lo que pasa allí a nadie le importa, nadie se molesta por eso. Además, dentro de las mujeres privadas de libertad, unas de las más vulnerables, y son minorías, son las mujeres mayas. Sufren discriminación, dentro de las propias reclusas, dentro de los funccionarios penitenciales, y no tienen traductoras. El sistema no se preocupa de que haya personal que habla las idiomas de los varios grupos lingüísticos de este país.

ACOGUATE: Muchas veces, los funcionarios del sistema judicial justifican su inacción por la falta de recursos del Estado guatemalteco. ¿Que opina de esto?

CPP: Sin duda el Estado guatemalteco es pobre, y el sistema de justicia tiene escasos recursos, especialmente por el nivel de delitos. Tomemos por ejemplo Holanda, que es un país de 16 miliones de habitantes, y que tiene al año 254 homicidios. En Guatemala, somos 12 miliones y tenemos hasta 6000 homicidios anuales. Con esta situación, cualquier sistema de justicia colapsa! No hay prevención, no hay control sobre la portación de armas, no hay investigaciones, o sea muchas cosas faltan y el sistema se satura. Además, de los pocos recursos que hay, son mal utilizados. Por ejemplo, los policias de Nebaj deberían estar en Nebaj, hablando la misma idioma que la gente allá! En una investigación que hicimos, nosotros documentamos que los departamentos donde se producen la mayoría de las violaciones sexuales y muertes violentas de mujeres, son los departamentos donde hay menos funcionarios, como policias, fiscales, investigadores… Eso no tiene mucho sentido.

ACOGUATE: Frente a tal perspectiva, se podría decir que el caso de Juana Mendez representa una posibilidad de cambio y una esperanza para la lucha de las mujeres?

Sí, aunque el juicio no ha sido facil. Hubo momentos muy dificiles para nosotros, y ustedes de ACOGUATE lo saben, verdad, porque es donde nos han podido apoyar. En estas situaciones, la que nos dio mucha esperanza y fuerza fue Doña Juana misma, porque siempre quizo seguir. A parte, lo que dio mucha motivación fue de ver más y más organizaciones de mujeres que se sumaron y que vieron eso como parte de su lucha. En fin, hay que apuntar que hemos visto que hay funcionarios de justicia que son buenos y que cumplen con su trabajo, o sea, no todo el sistema está perdido!
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Entrevista realizada por ACOGUATE

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