Trabajando el tema de la violencia contra las mujeres en Guatemala

Del 24 al 27 de febrero se realizó en Chimaltenango el segundo Festival regional para la memoria “Yo soy voz de la memoria y cuerpo de la libertad” para mujeres sobrevivientes de violación sexual durante el conflicto interno (1960-1996). Desde 2009, ACOGUATE ha acompañado en actividades puntuales a la Colectiva Actoras de Cambio, organización coordinadora del festival y, por petición de la misma, acompañó y observó en la actividad. Además, ACOGUATE ha brindado acompañamiento en otros casos de violencia sexual, tales como el caso de doña Juana Méndez Rodríguez, en lo cual ACOGUATE acompañó al Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (ICCPG), que llevaba el proceso legal en 2008 (ver el artículo de marzo de 2008). En 2010, ACOGUATE acompañó al Tribunal de Consciencia que se organizó con el fin de visibilizar el tema de la violencia sexual durante el conflicto interno a través de un juicio simbólico en contra del Estado guatemalteco.

Festival "Yo soy voz de la memoria y cuerpo de la libertad", 24-7 febrero 2011. Foto: Albertina Cabrera

Festival "Yo soy voz de la memoria y cuerpo de la libertad", 24-7 febrero 2011. Foto: Albertina Cabrera

“Yo soy voz de la memoria y cuerpo de la libertad”: un festival para la memoria y la sanación

El primer festival para sobrevivientes de la violación sexual se llevó a cabo en noviembre del 2008 en la ciudad de Huehuetenango, bajo el lema “Sobreviví, estoy aquí y estoy viva”. Este año, en una actividad titulada “Yo soy voz de la memoria y cuerpo de la libertad”, la colectiva feminista Actoras de Cambio, fundada en 2004, siguió el proceso de recuperar la memoria. Entre 250 y 300 mujeres Mayas: Q’eqchi’, Mam, Chuj, Kaqchikel y K’iche participaron en este segundo festival, además demujeres mestizas y participantes de otros países. También asistieronjóvenes ganadores de un concurso de dibujo y cuento corto sobre el tema de la violación sexual durante la guerra, y mujeres representando organizaciones guatemaltecas defensoras de los derechos de la mujer. Además acudieron representantes de organizaciones feministas de sobrevivientes de la violencia sexual en otras partes del mundo, entre ellas Perú, Colombia, Ecuador, India y Serbia.

El programa incluyó diversas actividades explorando diferentes aspectos de los temas de la sanación y de la reapropiación del poder, tales como la presentación de testimonios, discusiones abiertas, mesas de reflexión, ceremonia maya, actividades artísticas y baile. Además de hacer que las víctimas no se sientan solas con el dolor, también se empoderaron -a través del proceso colectivo- para poder trabajar y ponerle fin a la violencia sexual.

Violencia contra las mujeres guatemaltecas en el pasado y el presente

Según la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), durante el conflicto armado interno, la violación sexual fue utilizada de manera sistemática y generalizada por el ejército.1 Varias organizaciones sociales, citadas en el periódico La Hora, indican que “en 85% de las masacres cometidas durante el conflicto armado interno en Guatemala, las mujeres que fallecieron fueron víctimas de violencia sexual”.2 Se dirigió contra mujeres mayas en 88.7% de los casos. Además, en los casos de violación sexual en los que se supo la edad de la víctima, se revela que en un tercio (35%) de los casos registrados por la CEH las víctimas eran niñas, con menos de 17 años de edad.3

En el contexto de la estrategia contrainsurgente, la violación sexual representaba un ataque, a través de los cuerpos de las mujeres mayas, a la identidad indígena en su reproducción cultural tanto como biológica.4 Además formaba parte de una estrategia contrainsurgente pensada para imponer el terror, humillar a las mujeres mayas y mestizas, dañar pública- y masivamente a su aspecto más íntimo, y así provocar una ruptura del tejido social en las comunidades. Según el informe del Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI), esta práctica fue también incluida en el entrenamiento militar del ejército.5 En los destacamentos militares, la violación sexual fue usada como una forma de lograr sometimiento.6

La violación sexual no sólo dejó lesiones físicas, pero también traumas psicológicos, además de sentimientos de miedo, vergüenza, culpa, rabia y tristeza en las mujeres. Viviendo en una sociedad en la cual, según investigadores, se valora “la virginidad, la castidad y la pertenencia a un solo hombre”, en muchos casos las mujeres violadas tenían que enfrentar el rechazo dentro de sus propias comunidades, e incluso dentro de sus propias familias.7 Según la CEH, las violaciones sexuales causaron sufrimiento que todavía se vive, a menudo en silencio, por las sobrevivientes y también por sus familiares.

La violencia contra las mujeres en Guatemala no solo pertenece al pasado. Según el Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH):

“Como ayer, existe un Estado complaciente con la violencia contra las mujeres, que permite que grupos en pugna por factores económicos, políticos o militares, utilicen los cuerpos de las mujeres como escarmiento social… Todo lo que pasa en Guatemala, quiérase o no, refiere al pasado, que no ha sido cerrado ni resuelto.”8

Desde 2001, la tasa de muertes violentas de mujeres sigue aumentando. Según la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), en 2010 hubo 847 muertes violentas de mujeres y más de 4300 casos de violencia sexual.9 Además de un aumento en la cantidad de muertes, también se ha evidenciado más brutalidad en los asesinatos.10 Estos asesinatos son diferentes a los de los hombres por varios factores:

  • los cuerpos frecuentemente llevan signos de violación sexual;11
  • se escucha una “culpabilización” de la víctima, es decir hacer responsable a la mujer de su propia asesinato, por no mantenerse en casa, por su forma de vestir, por tener tatuaje, por no conformar con las expectativas de la sociedad sobre el comportamiento de la mujer;
  • el género de la victima limita el acceso a la justicia, como las autoridades no toman tanto en serio la gravedad de los crímenes y así señalan una permisividad social; y
  • estos crímenes provocan más terror, inseguridad y vulnerabilidad entre las mujeres. 12

Hoy en día y a pesar de la aprobación por el Estado de Guatemala de la Ley Contra el Femicidio y Otras Formas de Violencia Contra la Mujer (Decreto 22-2008) en mayo de 2008, en la mayoría de los casos de muertes violentas de mujeres los crímenes se quedan impunes. Prensa Libre, retomando un análisis del Grupo Guatemalteco de Mujeres (GGM), indica que “entre julio del 2008 y julio del 2009, cuando se aprobó e implementó la normativa, hubo más de 800 muertes, mientras el número de sentencias fue de apenas 83, muchas de ellas absolutorias”.13 Con el crimen de violación sexual, una denuncia resulta en sentencia en aun menos casos.14 Para finales de 2010, según Sonia Escobedo, secretaria presidencial de la Mujer (Seprem), de más de 15 mil denuncias presentadas en casos de Femicidio y Violencia Contra la Mujer bajo la nueva ley se había dictado 216 sentencias, 146 de estas condenatorias.15

Algunos logros importantes en la búsqueda de la justicia y la reivindicación de los derechos de las mujeres

“Ni olvido, ni silencio”, reclamaron las mujeres participantes en el Tribunal de Conciencia contra la Violencia Sexual hacia las Mujeres durante el Conflicto Armado en Guatemala, lo cual se desarrolló el 4 y 5 de marzo de 2010 en la Ciudad de Guatemala.16 Los esfuerzos propios de las mujeres de nombrar, denunciar y combatir la violencia sexual han sido muy importantes en la lucha contra la impunidad para estos crímenes. Dentro de esta lucha, el Tribunal ofreció a las mujeres sobrevivientes un espacio alternativo en donde pudieron compartir sus experiencias y buscar una forma de justicia, y así rompiendo el silencio alrededor de la violencia sexual durante el conflicto armado interno. El Tribunal subrayó que la impunidad para los crímenes del pasado contribuya a la tolerancia que hay para la violencia sexual en el presente, tal como el feminicidio. Por esta razón, según el comunicado final del Tribunal, el Estado debe “poner fin a la impunidad, mediante acciones legales prontas y eficaces por los crímenes cometidos contra las mujeres y las niñas durante el conflicto armado interno y en la actualidad, por ser un componente esencial de las políticas de reparación y una exigencia del derecho internacional.”17

Una mujer que rompió el silencio y la impunidad alrededor de la violencia sexual es Juana Méndez Rodríguez. Méndez es una mujer maya del Quiché, quien en enero de 2005 fue detenida sin orden judicial ni investigación previa, y durante su detención fue vejada y torturada de manera sexual por personal de la Policia Nacional Civil bajo la influencia del alcohol.18 El 16 de abril de 2008, tres años después de los hechos, se logró sentencia en el caso de Méndez, llevado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (ICCPG): El agente de la PNC, Antonio Rutilo Matías López fue sentenciado a 20 años en la cárcel, sentencia que fue reducida a 10 años después de una apelación presentada el 13 de agosto de 2008.19

Además de ser un reconocimiento en el organismo judicial de lo que sufrió Juana Méndez, este caso es de suma importancia porque representa un reconocimiento de la “historia de abuso policial y tortura sexual en las comisarías, la cual había sido ignorada por muchas autoridades”.20 Por otra parte este caso traza un camino hacía la justicia para otras mujeres que han sido víctimas de violencia sexual.

Estos dos casos, tanto como actividades como el Festival para la memoria, muestran que, a pesar de existir muchos retos, las mujeres guatemaltecas van a seguir organizándose para denunciar los abusos y reivindicar sus derechos.

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1 Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH). Guatemala: Memoria del silencio, Vol. 3. Guatemala, 1999. p.13. http://shr.aaas.org/guatemala/ceh/mds/spanish/cap2/vol3/mujer.html

2 Flores, Ligia. «Desestiman las violaciones sexuales durante la guerra». La Hora. 24 de noviembre de 2008. www.lahora.com.gt/notas.php?key=40168&fch=2008-11-24. En el mismo artículo consta que “Pese a la falta de datos certeros, se sabe que se produjeron 626 masacres, cuyo saldo fue de, al menos, 200 mil víctimas directas, en donde la violencia sexual fue el patrón utilizado por el Ejército antes y durante los crímenes.”

3 Ibid. p.23.

4 Sanford, Victoria. Guatemala: del genocidio al feminicidio. Guatemala: F&G Editores, 2008.

5 Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG). Guatemala: Nunca Mas: Los mecanismos del horror. Vol. 2. Guatemala: ODHAG, 1998. p. 212.

6 Consorcio Actoras de Cambio / Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP) y Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG). Tejidos que lleva el alma: Memoria de las mujeres mayas sobrevivientes de violación sexual durante el conflicto armado. Guatemala: F&G Editores, 2009. p.153. www.ecapguatemala.org/9789929800403.html.

7 Consorcio Actoras de Cambio / ECAP y UNAMG 2009. Op. Cit. p.182.

8 Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH). ¿Por qué matan a las mujeres en Guatemala?. Guatemala, noviembre de 2010.

9 Gereda, Marcela. “El cuerpo femenino y la cultura machista.” El Periódico. 7 de Febrero de 2011. www.elperiodico.com.gt/es/20110207/opinion/190370.

10 Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH). Informe anual circunstanciado 2010: Situación de los derechos humanos en Guatemala. Guatemala, enero de 2011. p. 78. www.pdh.org.gt/index.php?option=com_phocadownload&view=category&id=8.

11 Según el Procurador de Derechos Humanos (PDH), “La diferencia es que a las mujeres se les hace sufrir más antes de la muerte.” Feigenblatt, Hazel. “Violencia se ensaña con mujeres en Guatemala.” La Nación. 2 de abril de 2006. www.nacion.com/ln_ee/2006/abril/02/mundo0.html

12 Sanford, Victoria. Guatemala: del genocidio al feminicidio. Guatemala: F&G Editores, 2008.

13 Vasquez, Sandra. “Ley contra Femicidio no impide muerte de mujeres.” Prensa Libre. 16 de diciembre de 2010. www.prensalibre.com/noticias/Ley-contrarresta-muerte-mujeres_0_391160895.html.

14 CERIGUA. “Reportan alta tasa de impunidad en crímenes sexuales.” CERIGUA. 7 de mayo de 2010. www.cerigua.org/archivo/index.php?option=com_content&task=view&id=20075&Itemid=1.

15 El Periódico, “Instituciones presentan cifras sobre violencia contra la mujer”, 16 de noviembre de 2010, www.elperiodico.com.gt/es/20101116/pais/182665/?tpl=54

16 El Tribunal fue apoyado por varias organizaciones, entre ellos el Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP), La Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA), Mujeres Transformando el Mundo (MTM), Asociación La Cuerda, y la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG).

17 Tribunal de conciencia contra la violencia sexual hacia las mujeres durante el conflicto armado interno en Guatemala. Pronunciamiento final. Guatemala, 5 de marzo de 2010. http://unamg.org/v1/tribunal-de-conciencia/97-pronunciamiento-final-tribunal-de-conciencia-contra-la-violencia-sexual-hacia-las-mujeres-durante-el-conflicto-armado-interno-en-guatemala.

18 Gaviola Artigas, Edda. Informe de Sistematización: El Caso de Doña Juana Méndez Rodríguez Vrs. El Agente de la Policía Nacional Civil, Antonio Rutilio Matias Lopez. Guatemala, noviembre de 2008. p.30. www.bantaba.ehu.es/ext/Libro_Sistematizacion_ICCPG.indd-1.pdf.

19 Ibid. p.31.

20 Ibid. p.8.

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